Atlas de Lázaro Luis de 1563

Constituye uno de los documentos cartográficos más importante del siglo XVI. Un códice de extraordinaria belleza en la que su autor, fue un hombre de su generación, bien informado y de una amplia cultura.

Atlas de Lázaro Luis 1563 - Xuntanza Editorial

El Atlas de Lázaro Luis, dibujado en 1563 y desde hace tiempo incluido entre las joyas bibliográficas de la Academia de las Ciencias de Lisboa, ha sido estudiado minuciosamente por Armando Cortesao, uno de sus eminentes académicos que se ha ocupado de esta obra prima de la cartografía portuguesa del siglo XVI, y L. de Albuquerque se remite al autor resumiéndolo, como una personalidad cultísima y erudita, través de los dibujos que encontramos en tierra firme. En este sentido se diría que el suyo es un Atlas parlante, un libro didáctico y pedagógico a través de la imagen. Podría ser el antecesor de la famosa BIBLIA PAUPERUM dada a conocer en el primer tercio del siglo XVII. Los ejemplos al respecto son inagotables porque ha sabido recoger la mejor tradición de los cartógrafos portugueses dando vida a mapas con ilustraciones meticulosamente dibujadas de la gente (caravana en el desierto de Sahara), la flora (vegetación ecuatorial de las latitudes amazónicas), la fluviología (la red del Plata, el Delta del Nilo, etc.), el relieve (Los Andes), los asentamientos humanos (aldeas indígenas de América, ciudades como Alejandría y Venecia, ciudades santas como Jerusalén), elementos de heráldica (banderas, blasones y coronas sobre los respectivos territorios).
En este códice, está representado el contenido del Atlas por continentes (Europa, Asia, África y América). Se puede decir que en las planchas del Atlas está contenida la silueta costera de todo el espacio litoral conocido hasta el momento. Sólo algunas expediciones posteriores hasta el siglo XIX e incluso hasta el primer tercio del XX permitieron trazar cartas, parciales o totales, del globo terrestre en su integridad.

Ficha técnica